Mi primer Post, y delante la inmensidad que significa una hoja en blanco, esa es una «lucha» que todo arquitecto debe librar a lo largo de su carrera, desde que decide ser arquitecto hasta que muere, porque en la ARQUITECTURA no existe la jubilación.
No es la única batalla a la que nos enfrentamos, cuando terminamos la carrera y salimos de la Escuela hay un mundo por conocer, y lo primero que debemos saber es que todos los días vamos a aprender algo nuevo y de fuentes muy diversas, apartemos los egos.
Estoy convencido que esta es una profesión por vocación, la razón por la que decidimos ser arquitecto no es única, como dice Tadao Ando: «Para ser arquitecto hace falta tener un sueño, ideales y la energía física para mantenerlo. Espero que los jóvenes tengan esos sueños y esa energía que los ayude a mantenerlos» . En efecto cada uno/a tenemos nuestros sueños, nuestras ideas, en muchas nos encontramos y en otras nos separamos, pero lo que tenemos en común es esa energía física y que entiendo como Ilusión, y ese motor es el que no nos puede fallar.
La pregunta qué tenéis que haceros es ¿Por qué quiero ser arquitecto? o ¿Por qué soy arquitecto? En mi caso, mi sueño era y es moldear el espacio para hacerlo útil y/o habitable para las personas con la mayor honestidad y dignidad posible.
Y digo moldear y no crear porque el espacio ya existe, no lo creamos los arquitectos, dejemos de un lado el ego de Dios.

